20 de junio de 2026

La entrevista comienza con un saludo y agradecimiento a los anfitriones del programa, destacando el valor de los espacios de medios alternativos para generar posibilidades y sentidos distintos a los de la comunicación masiva. El motivo principal de la charla es la presentación del espectáculo «Inadaptados con Relaciones«, que la murga La Mojigata llevará a cabo en el Auditorio Nacional Adela Reta del Sodre. Este show se presenta como una recopilación que fusiona el repertorio del último carnaval (2026) con cuplés y momentos emblemáticos de la historia de la agrupación, un proceso que, según sus integrantes, remueve muchas emociones y permite recuperar material que tenían medio olvidado.
El nombre del espectáculo tiene un origen muy concreto: «Los Inadaptados de Siempre» fue un cuplé que la murga presentó en el año 2002. La idea de retomarlo y darle una nueva vuelta de tuerca fue de Nacho Alonso, letrista y fundador de la agrupación. Sin embargo, los integrantes actuales aclaran que la elección del título es, ante todo, un juego de palabras y no un tratado teórico sobre la inadaptación social, aunque reconocen que la temática resuena inevitablemente en el contexto actual. La obra es un puzzle complejo de armar, ya que implica seleccionar, de 25 años de historia, aquellos cuplés que aún tienen vigencia y representan mejor la esencia de la murga, una tarea que recae en su joven director, Camilo, quien ni siquiera había nacido cuando se creó el cuplé original.
La conversación deriva en una profunda reflexión sobre la figura del murguero y la inadaptación. Se menciona que históricamente, los participantes de murga eran estigmatizados como «los del bajo», «los de avería» o «los inadaptados», y que la propia izquierda solía mirarlos con recelo. Este prejuicio fue cambiando con el tiempo, en parte gracias a la incorporación de gente del teatro y la lírica, lo que produjo una evolución artística y una explosión creativa en el carnaval. A pesar de esto, se subraya la paradoja de que, para persistir y participar en un concurso tan reglamentado como el carnaval oficial, la agrupación debe adaptarse constantemente a las normas, lo que genera un conflicto interno y un «berenjenal» creativo, ya que el deseo de hacer arte disruptivo y crítico choca con los márgenes establecidos por la propia fiesta.
En esa línea, los integrantes plantean la necesidad de una dialéctica constante entre adaptarse para no quedar fuera y mantener una esencia inadaptada. El arte, por naturaleza, debería ser una herramienta para incomodar, cuestionar y desafiar al poder. Sin embargo, la dinámica de tener que crear 45 minutos de material nuevo cada año y competir en un formato tan fijo obliga a veces a buscar salidas por lo musical o lo estético, en lugar de lo puramente contestatario. Esta reflexión lleva a mencionar la dificultad de generar carnavales alternativos en Uruguay, ya que el público suele inclinarse por lo que ya está fuertemente instalado y es, quizás, más cómodo.
Finalmente, se habla de los momentos de pausa de La Mojigata, como los cinco años en los que no salieron. Estos recesos no se ven como un fracaso, sino como una necesidad para «cargar energías, respirar y volver a extrañar la murga», pues el esfuerzo que implica el carnaval a nivel de tiempo, energía, creatividad y vínculos es enorme. Uno de los integrantes comparte una anécdota sobre el espectáculo «El Loco Manicomio» de 2003, que abordó la locura con un respeto y una introspección que aún hoy considera valiosa. Para cerrar, se remarca que la verdadera «inadaptación» del murguero reside en su capacidad para mostrar, a través del arte, una visión crítica de la sociedad, una inadaptación que se manifiesta en la vida cotidiana y que, a pesar de todo, busca la manera de conectar con los demás y con su propia realidad.
Audio de la entrevista:
