18 de julio de 2026

Introducción y presentación del proyecto
En el marco de una nueva emisión de Radio Vilardevoz, el segmento central de la entrevista está dedicado a Victoria Giménez, una invitada recurrente del espacio, con quien se aborda el próximo preestreno del audiovisual Cuerpos en Tránsito, programado para el 22 de julio a las 21 horas en la Sala Cinemateca, con entrada libre aunque con inscripción previa debido al aforo, y cuyo estreno oficial será el 30 de julio. Antes de profundizar en el proyecto, los conductores y Victoria intercambian comentarios sobre el clima cambiante y el frío del día, estableciendo un tono cercano y cotidiano que caracteriza al programa.
Trayectoria feminista y vínculo personal con el encierro
Victoria Jiménez se presenta como integrante de dos colectivos fundamentales en su militancia: por un lado, «Donde Están Nuestras Gurizas», un espacio dedicado a visibilizar y denunciar las desapariciones de niñas, niños y mujeres en democracia; por otro lado, «Las Huellas del Encierro», un colectivo que trabaja a través de prácticas artísticas con mujeres y disidencias que han atravesado contextos de encierro institucional (cárceles, psiquiátricos, INAU) y con sus familiares y amistades. Su implicación en estas temáticas no es casual ni meramente académica, sino que está profundamente anclada en su historia familiar: es hija de exiliados políticos y tiene varios familiares que fueron presos políticos y, en democracia, presos sociales. Esta vivencia personal le otorga una perspectiva privilegiada para entender el encierro no como un hecho aislado, sino como una realidad estructural que atraviesa su biografía.
Rechazo a los eufemismos y crítica a las condiciones carcelarias
Uno de los primeros planteos contundentes de Victoria, y que es secundado por la conductora Cecilia, es el rechazo explícito a los eufemismos como «unidades» o «centros de rehabilitación». Para ellas, es fundamental llamar a las cosas por su nombre: son cárceles, son lugares de encierro y no son instituciones rehabilitadoras. Al contrario, Victoria sostiene que estos contextos no hacen más que profundizar el daño y la violencia, generando que las personas salgan con más problemas de los que entraron. Describe las condiciones carcelarias como auténtica tortura: hacinamiento extremo, falta de higiene, frío, hambre (especialmente para quienes no reciben paquetes del exterior) y una superpoblación que no hace más que agravar la deshumanización. Denuncia que Uruguay es un país con una cultura profundamente punitivista, donde la sociedad parece creer que encerrar es la solución a los conflictos sociales, cuando la evidencia demuestra todo lo contrario.
El encierro como concepto amplio y la ruptura de vínculos
Victoria amplía la noción de encierro más allá de las rejas, señalando que la situación de calle o vivir bajo una relación violenta dentro del hogar también constituyen formas de encierro. Este enfoque interseccional permite comprender que el confinamiento no es únicamente físico, sino también social y emocional. Un punto crítico que subraya es que la cárcel es especialmente eficaz en la ruptura de los vínculos afectivos, desarmando a la persona al privarla de su red de contención principal. En contraposición, Victoria elogia el rol de la radio y de los colectivos comunitarios como «colectivos sostenedores», destacando que nadie se salva solo y que la construcción de comunidad, afectos y redes es la única vía posible para pensar en un futuro diferente. Incluso menciona el caso concreto de un compañero de la radio que será liberado próximamente y al que irán a buscar porque no le dan ni siquiera el boleto para volver a su casa, evidenciando el abandono total con el que las personas salen del sistema.
El origen y la esencia del documental «Cuerpos en Tránsito»
El audiovisual surge de un proceso más amplio: un taller de prácticas artísticas denominado «Cuerpos que Narran», llevado adelante en la Unidad 5 (cárcel de mujeres) gracias a un proyecto de extensión universitaria que permitió el ingreso y una mínima financiación. Victoria remarca un dato de enorme valor simbólico y ético: la primera proyección del documental se realizará dentro de la propia cárcel de mujeres, antes de que se exhiba en cualquier sala de cine, porque para el equipo era fundamental que las protagonistas y sus compañeras fueran las primeras espectadoras. Muchas de las mujeres que participaron ya no están privadas de libertad, e incluso varias de ellas, por ser extranjeras, han regresado a sus países. Actualmente, la Unidad 5 está en proceso de mudanza a Punta de Rieles, un nuevo espacio público-privado cuyo devenir es incierto y genera incertidumbre.
La perspectiva de género en las visitas y el abandono
Uno de los análisis más desgarradores y precisos que ofrece Victoria es la marcada diferencia de género en cuanto a las visitas. Las mujeres privadas de libertad son las menos visitadas, en contraste con los varones. Mientras que los hombres suelen recibir la visita de sus parejas, madres o hermanas (bajo el mandato social de los cuidados), las mujeres son frecuentemente abandonadas por sus parejas, quienes reconstruyen sus vidas afectivas en el exterior. Además, muchas de ellas, sintiéndose una carga y asumiendo la culpa, llegan a autocastigarse pidiendo que no las vayan a ver para no «molestar». Este fenómeno evidencia cómo la estructura patriarcal y la estigmatización pesan de manera diferencial, dejando a las mujeres en una soledad mucho más profunda dentro del encierro.
La humillación de las filas y la solidaridad en los paquetes
Otro aspecto clave que se aborda es la experiencia devastadora de los días de visita. Las largas filas bajo la lluvia, el sol o el frío, sumadas a las requisas humillantes y a la devolución de parte de los paquetes, configuran un verdadero castigo para las familias, que ya de por sí viven en situaciones de gran precariedad. Sin embargo, en medio de esta dureza, emerge una práctica de profunda solidaridad: quienes llevan paquetes son plenamente conscientes de que esos víveres y productos no son solo para su familiar directo, sino que deben alcanzar para compartir con toda la celda, especialmente con aquellos que no reciben nada del exterior. Esta red de contención entre las propias familias y las personas privadas de libertad se erige como un acto de resistencia y humanidad frente a un sistema que todo lo deshumaniza.
Crítica a la doble justicia y el origen de la población penal
La entrevista deriva en una certera crítica de clase: se señala sin titubeos que existen dos justicias en el país. Las cárceles están llenas de personas provenientes de los contextos más vulnerables y empobrecidos, mientras que los delitos de cuello blanco (estafas, lavado de dinero, grandes negociados) quedan impunes o son castigados con penas leves y en condiciones privilegiadas. Los conductores y la invitada coinciden en que la pobreza es criminalizada y se combate con encierro, mientras que el verdadero poder económico y político permanece cómodo y a salvo. No es la solución echarle la culpa al individuo por sus malas decisiones sin mirar el contexto social, familiar y económico que lo llevó a tomar ese camino. La falta de políticas de rehabilitación, salud mental y contención social es lo que perpetúa el ciclo de violencia y exclusión.
El arte como herramienta de movilización y la importancia de la comunidad
Para finalizar, Victoria reivindica el sentido profundo del cine y de la expresión artística: debe servir para movilizar, para enojar, para tocar fibras y generar conciencia. El documental Cuerpos en Tránsito (de 70 minutos de duración) no es un producto aséptico, sino una herramienta política y emocional para visibilizar lo que ocurre tras los muros. Tanto los conductores como la invitada cierran la conversación insistiendo en la urgencia de dejar de naturalizar el castigo y la exclusión, y en la necesidad de construir una sociedad que no abandone a los suyos. La radio, los colectivos y cada oyente que se acerque a la proyección son piezas fundamentales para revertir la cultura del encierro y tejer afectos que sostengan y acompañen, porque el único camino posible para salir adelante, contra todo pronóstico, es hacerlo en conjunto y con empatía.
Audio de la entrevista:
