Federico Castro y Juan Ignacio Rodriguez

25 de julio de 2026

CICLO TODO CON CUERDA


Entrevista en Radio Vilardevoz con Federico Castro y Juan Ignacio Rodríguez

El texto presenta la transcripción de una entrevista y actuación en vivo en el programa «Radio Vilardevoz», dentro del ciclo «Todo con Cuerda». Este ciclo es una coordinación entre la emisora y la Cátedra de Guitarra de la Facultad de Artes, contando con la presencia del profesor Gonzalo Victoria. El encuentro, conducido por el entrevistador Willy, tiene como invitados a los guitarristas Federico Castro y Juan Ignacio Rodríguez (Nacho), quienes interpretan diversas piezas y comparten sus experiencias musicales.

Primer encuentro con la música y la guitarra

La conversación comienza indagando sobre sus inicios musicales. En el caso de Federico, el primer contacto fue con la música en sí, gracias a la influencia de su hermano mayor, quien le hizo escuchar bandas uruguayas, inglesas y norteamericanas de los años 70 y 80, como Pink Floyd, Led Zeppelin y King Crimson. Aunque probó con la batería, su rumbo se definió rápidamente hacia la guitarra. Un dato destacable es que su aprendizaje formal, como la lectura musical y la armonía, llegó más tarde, siendo su primer acercamiento al instrumento bastante informal y autodidacta.

Por su parte, el camino de Nacho fue similar. Creció escuchando la radio y a su abuela cantar tangos, lo que despertó su interés. Tuvo un breve paso por el piano a los seis años, pero fue a los 12 o 13, al recibir una guitarra prestada, cuando su pasión se consolidó. Al igual que Federico, su aprendizaje fue principalmente intuitivo, usando recursos como cassettes y videos en cibercafés, y no fue hasta que quiso ingresar a la facultad que se enfrentó al estudio formal y a la lectura de partituras. Ambos comparten, por tanto, un origen común en la escucha y la intuición antes que en la enseñanza reglada.

Sobre los géneros musicales y la interpretación

Al preguntarles sobre el género con el que se sienten más cómodos, su respuesta es amplia y práctica. No se limitan a un solo estilo. Mencionan que, aunque el jazz no es su lenguaje principal, se mueven con soltura en diversos planos debido a la necesidad laboral de dar clases. Esto implica tocar desde música académica o clásica hasta canciones pop del momento o tangos que los alumnos solicitan. Esta versatilidad es algo que han desarrollado y que disfrutan. Federico añade que esta adaptabilidad también la vivió en el carnaval, donde la interacción con el público exige tocar temas conocidos y pegadizos, subrayando la importancia de la conexión con el oyente.

Interpretaciones y uso de la tecnología

La entrevista se intercala con las interpretaciones musicales. Comienzan con «Casi como un coral» de Sergio Fernández, una obra contemporánea que, según los presentes, genera un estado de trance y calma. Luego interpretan el primer movimiento de «Lugares comunes» de Eduardo Martín, un compositor cubano que busca integrar la música de concierto con ritmos y ambientes urbanos. Esta pieza, de carácter más dinámico y rápido, contrasta con la anterior. Más adelante, tocan el segundo movimiento, «Amaneceres», del mismo autor, que evoca una sensación de calma más tradicional.

Un momento interesante de la charla se da cuando se habla del uso de la tecnología. Nacho explica que utiliza una tablet con un pedal (que describen como un joystick) para cambiar las páginas de las partituras. Este sistema, recomendado por un colega, le ha facilitado enormemente la interpretación, ya que evita el complejo acto de cambiar de página manualmente durante la ejecución, un desafío que requiere esperar el silencio exacto. Además, representa una solución práctica para el estudiante, que ya no tiene que cargar con montones de papeles. Sin embargo, aclaran que la memorización de las obras depende de su complejidad, y la partitura sirve como un apoyo visual, sobre todo en pasajes difíciles.

La ejecución de estas piezas está completamente pautada: cada guitarra tiene su propia parte escrita, con indicaciones precisas de entrada, silencios y dinámicas. El reto principal, por tanto, no es saber qué tocar, sino interpretar y traducir correctamente todos esos signos musicales en una interpretación expresiva y con vida.

Reflexiones y cierre de la jornada

Un momento emotivo y reflexivo lo aporta otro asistente, Guille, quien destaca la deuda histórica de la música (desde el tango, la música brasileña, el jazz y el blues) con la cultura afrodescendiente, recordando las palabras de Silvio Rodríguez y la importancia de honrar a aquellos que, traídos a la fuerza, crearon estas hermosuras musicales.

Para finalizar, los guitarristas interpretan una obra individual, «Julia Florida» de Agustín Barrios, y el profesor Gonzalo Victoria, presente en el estudio, bromea con que ha venido a «evaluar» a los músicos, aunque el ambiente se mantiene distendido y de celebración musical. La entrevista concluye con la expectativa de que este sea el primero de muchos ciclos que acerquen la guitarra a la audiencia de la radio.


Audio de la entrevista:

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