22 de agosto de 2026

El texto es una transcripción de un programa de radio, específicamente de Radio Vilardevoz, donde se realiza una entrevista a los integrantes del grupo musical Ricacosa, Sebastián Rey y Martín Tejera. La conversación se centra en el lanzamiento de su nuevo álbum, titulado «Media Vida», y en el proceso creativo y personal detrás de esta obra. El programa comienza con la reproducción de un tema llamado «Nibia», que sirve como puente para presentar a los invitados y dar inicio a una charla amena y profunda sobre su música, sus influencias y su historia.
En primer lugar, los músicos explican el concepto detrás del disco. «Media Vida» surge de la idea de que han estado tocando y haciendo música durante la mitad de sus vidas, un período que abarca más de diez años desde su último trabajo. Este álbum es un reflejo de esa larga trayectoria, que ha incluido diversas formaciones (cuarteto, quinteto y ahora trío), pero donde el espíritu del grupo se ha mantenido intacto y en constante transformación. El disco reúne obras compuestas en la última década, un tiempo en el que «ha pasado de todo», y su grabación fue posible gracias al apoyo del FONAM (Fondo de la Música), un detalle que agradecen profundamente. El proceso de grabación fue largo y, de hecho, algunas canciones surgieron durante el mismo, lo que demuestra la naturaleza viva y orgánica del proyecto.
Un tema central de la entrevista es la canción «Nibia», que da inicio al programa. Martín Tejera relata que se trata de una composición de un amigo de Barra de Valizas, conocido como «el Melo». La canción fue creada para homenajear a una mujer pescadora artesanal de esa zona, y el grupo aceptó el encargo de ayudar a darle forma. Lamentablemente, el Melo falleció el año pasado, por lo que incluir esta obra en el disco adquiere un significado especial: es una forma de inmortalizar a su amigo y de honrar su memoria. Esta anécdota lleva a una reflexión de los conductores sobre la memoria y el legado, citando la frase «las buenas personas no se entierran, se siembran», que resuena con el espíritu del homenaje.
La conversación también se adentra en la historia personal de los músicos. Sebastián Rey y Martín Tejera se conocieron cuando tenían 14 años (ahora tienen 43) y su amistad y carrera musical han crecido juntas. Sebastián confiesa que de niño alucinaba con la radio e incluso intentaba hablarle al parlante para pedir cambios de música, revelando una conexión temprana con el medio que ahora los entrevista. Por su parte, Martín relata que su familia, aunque amateur, siempre fue muy musical y cantaban a dos voces, lo que fue una gran influencia. Ambos comparten recuerdos de sus inicios en el barrio La Teja, aprendiendo a tocar de oído y componiendo sus primeras canciones, en un ambiente de retroalimentación musical y familiar.
El origen del nombre del grupo, «Ricacosa», es otro punto abordado con humor. Surge en un contexto de polémica con el grupo «Cuarteto Zitarrosa», cuando a la familia de Alfredo Zitarrosa no se le permitió usar ese nombre. Como una broma, ellos dijeron: «Estos se tendrían que llamar El Cuarteto Ricacosa», y finalmente adoptaron el nombre para sí mismos. Esta anécdota tiene una consecuencia positiva, ya que atrajo a figuras como Julio Cobelli, quien se acercó para darles las primeras pautas sobre el sistema milonguero tradicional para arreglar guitarras, enriqueciendo así su estilo musical y su comprensión de la música oriental.
Musicalmente, el disco «Media Vida» se caracteriza por tener un perfil «más candombero» en comparación con sus trabajos anteriores, con menos tangos. Es un disco muy producido, con numerosos invitados, e incluye tanto creaciones propias como versiones de canciones de referentes de otras generaciones, como «El Sabalero» y «Osiris». Esta mezcla de estilos e influencias es una constante en su carrera, y el disco busca transmitir la diversidad de su repertorio y la riqueza de las canciones compartidas.
Hacia el final de la entrevista, los músicos tocan en vivo un tema de Alfredo Zitarrosa, «El Loco Antonio», que dedicaron especialmente a la lucha por la protección de los humedales y las tierras fértiles del oeste de Montevideo, donde residen. Martín y Sebastián viven en la zona rural de Punta Espinillo y expresan su preocupación por la instalación de «polos logísticos» y contenedores que amenazan el ecosistema y la tradición agrícola de la región. Aprovechan la ocasión para enviar un saludo a ESPIKA FM, la radio comunitaria de Santa Lucía, que ha sido una aliada en la lucha por el agua y el medio ambiente, y mencionan la restitución del artículo 38 que prohíbe el ingreso de estos proyectos. La canción se convierte así en un vehículo para la conciencia social y el activismo territorial.
Finalmente, un oyente llamado Marcelo interviene en el programa, pidiendo que toquen «Puchito Apagado», otra canción del mismo autor que «Nibia»: el Melo. Marcelo comparte su conexión personal con la música de la banda, recordando cómo «Cuarteto Zitarrosa» lo ayudó en un momento de bajón cuando vivía en Maldonado. La conversación termina con un tono festivo, celebrando la música, la memoria, las luchas sociales y el vínculo con su público, mientras los músicos se preparan para tocar una nueva canción a pedido del público, demostrando la calidez y cercanía que los caracteriza.
Audio de la entrevista:
