05 de setiembre de 2026

El texto corresponde a la transcripción de una entrevista radial realizada el sábado 5 de septiembre en radio vilardevoz (95.1 FM), un medio comunitario que se define como «la radio de los que no tienen voz». El invitado central es el abogado, diputado y presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Goñi. La conversación comienza con un agradecimiento por el reconocimiento que recibieron el jueves anterior en el Palacio Legislativo, en el marco del programa «Héroes Contemporáneos del Bicentenario».
Goñi explica que él no decidió el reconocimiento, sino que al asumir como presidente de la Cámara creó ese programa en el contexto de los 200 años de Uruguay. La iniciativa busca reconocer a héroes y heroínas del presente, no solo a figuras históricas. Se abrió una plataforma digital en la página del Parlamento para que la ciudadanía postulara personas u organizaciones destacadas. La radio vilardevoz fue postulada y recibió múltiples apoyos. Goñi destaca que en ese evento había diputados de todos los partidos, lo que demuestra que el Parlamento representa a todos los uruguayos.
Se introduce entonces el tema de la Ley 19.529 de Salud Mental, y se le pregunta a Goñi, como abogado, qué piensa de que no se esté cumpliendo una ley ya aprobada. Goñi responde que las leyes no son mágicas, sino que plantean objetivos y metas. Reconoce que el Estado tiene que cumplir muchas cosas, pero todos deben contribuir, y admite que se ha ido lento y no se han podido cumplir muchos objetivos, incluso los principales. Plantea que hay dos formas de pararse frente a esto: quejarse o empujar para que las cosas salgan. Destaca que programas como radio vilardevoz tienen mucho para hacer y lo están haciendo, empujando no solo a los parlamentarios sino también a los gobernantes de turno.
Menciona el episodio de la Facultad de Medicina, donde hubo legisladores de todos los partidos y se habló de inclusión y no estigmatización. Dice que ustedes tienen una voz muy importante para contextualizar estos episodios, porque de lo contrario se pueden arrasar muchos caminos ya hechos. El entrevistador le dice: «no es fácil el tema, el discurso fácil es fácil, el discurso realmente comprometido es difícil». Se critica que una cosa es decir y otra cosa es hacer, y que llevan 9 años para la implementación de la ley de salud mental 19.529. Se menciona la necesidad de despatriarcalizar y desmanicomializar, porque no es lo mismo ser loca que loco. Goñi reconoce que no se le había ocurrido incluir el término heroína cuando nombró el programa.
Luego se le pregunta como abogado sobre una ley que entra en discusión y se le borra una oración, concretamente la que prohíbe el ingreso a las colonias asilares. Goñi responde que como abogado, si no está en la ley, no se puede exigir. Uno puede reclamar un derecho ante un juez cuando la ley expresamente te lo otorga. Hubo una posposición de determinadas medidas, y al no estar ese derecho explícito, no es tan fácil reclamarlo. Como político, dice que por algo se dio en el parlamento, lo que significa que no estaban dadas las condiciones o los recursos. Por eso hay que empujar. Afirma que Uruguay tiene muchos recursos económicos, pero los usan mal.
La entrevistadora, que se presenta como psicóloga, militante y docente, pregunta cómo se explica que cambia una ley y no te avisan. Goñi responde que hoy no hay ninguna razón para que no se haga una mejor comunicación. Él ha puesto énfasis en que se comunique, que las comisiones sean abiertas. Cuenta que este tema se resolvió en una comisión, y que cuando llega el plenario a la una de la mañana, a veces ni los legisladores saben qué están votando, porque se hace confianza en los legisladores que estaban en esas comisiones. Recuerda que como abogado, hace 20 años le costó mucho cuando dijeron que se iban a grabar las audiencias, pero que transparenta. El entrevistador le pide que como abogado pida la transcripción para ver la argumentación de por qué se tomó, se propuso y quién la borró. Goñi se compromete a enviar esa transcripción.
Se plantea la preocupación de que a veces hay leyes que se votan sin tener esa coordinación de leer o confiar en el otro diputado, y después la ley está hecha y marchamos todos. El entrevistador dice que como colectivo tienen otra organización, que se comunican y saben lo que votan. Preocupa que se borre algo que era muy importante para los colectivos que pelean para que cierren los manicomios. Goñi confiesa que por eso mismo está confesando lo que pasa y dando una solución que no debería ser la ideal, pero es una solución. Les dice a todos los grupos que le plantean cuestiones con una ley que se está por votar: «métanse». A veces uno no se entera por qué viene tal o cual medida. Se compromete a la próxima vez que le pregunten, y si no la sabe contestar, ahí sí es imperdonable. Dice que para eso es la democracia y le encanta este formato abierto.
El entrevistador aclara que hubo una posposición del cierre previsto para 2025 de las estructuras asilares monovalentes, modificándose al 2029 porque no estaban dadas las condiciones ni los dispositivos creados. Se cambió el artículo 38, y se borró otra parte que también prohibía las nuevas internaciones. Cuando se hace el cambio del 2025 al 2029, sin avisarse, se borró la prohibición de nuevas internaciones y se volvió a internar en las colonias. Eso es lo que más les preocupa. En el Senado votó una corrección, y en este momento se encuentra en la Comisión de Salud de Diputados. Goñi dice: «es así y por eso me llevo los deberes».
El entrevistador destaca que este reconocimiento aporta al espíritu democrático, porque si no hay algo que contrarreste, siempre va a haber un estatus quo. Goñi responde que las cosas buenas son las que se conocen menos, y que en las redes sociales lo primero que sale es lo malo. Menciona organizaciones como Gurises Unidos, La Huella y La Fazenda de la Esperanza. Propone que traigan a los integrantes de la Comisión de Salud de Diputados que van a votar para que cuenten por qué van a hacer eso. Le preguntan si es la primera vez que es diputado. Responde: «No, yo estoy desde el 2015, es la primera vez que soy presidente de la Cámara». Le preguntan qué se siente ser presidente. Responde: «¿Saben cómo me dicen a mí? El adulto en sala». Dice que se dedicó a ser un adulto, a poner orden, porque es la forma de que los 99 puedan trabajar en conjunto.
El entrevistador pregunta si este premio fue una reparación de todas esas omisiones. Goñi responde: «Dos cosas te voy a decir. Primero, no se puede querer ni apoyar lo que no se conoce y lo que no se reconoce». Dice que la reparación es parte de la convivencia, que hay faltas históricas y se ha ido reconociendo y buscando compensar, pero falta mucho. Cree que estos eventos de reconocimiento buscan generar las condiciones para reparar. La entrevista cierra con agradecimientos, la entrega de un regalo a Goñi para su despacho, y la promesa de seguir empujando.
Audio de la entrevista:
