08 de octubre de 2026
Entrevista a la Plena en La Diaria Radio
Aquí está el resumen de la entrevista en video y debajo el video:
La entrevista reúne a Belén García y Rodolfo Villa, integrantes de la Plena Comisión Nacional por la Plena Implementación de la Ley de Salud Mental. Ambos explican que su lucha es antimanicomial y que buscan el cierre de los manicomios, además de convocar a la marcha del 10 de octubre. Agradecen el espacio para difundir y concientizar sobre por qué muchos colectivos, asociaciones civiles y militantes sostienen este reclamo.
La comisión se conforma en 2025, pero recoge una trayectoria histórica de Asamblea Instituyente, Frente Antimanicomial y otras organizaciones que construyeron la ley. El problema central es que la Ley de Salud Mental 19.529 no se implementa ni se regula. Aunque existe una fecha de cierre de manicomios, colonias y centros asilares y monovalentes, no hay un cronograma claro. De ahí la consigna: “abrir para cerrar”.
La comisión está integrada por usuarios, familiares, militantes y activistas. La ley data de 2017 y se proyecta hacia 2027, pero según los entrevistados va más para atrás que para adelante. Recientemente se intentó borrar un fragmento del artículo 38 que prohibía el ingreso de personas a los manicomios; los colectivos hicieron ruido y lograron frenarlo. Luego se reunieron con el diputado Federico Preve, de la Comisión de Salud, para presentar el tema primero allí y después en la Asamblea de Diputados, aunque sigue trancado. En octubre, mes de la salud mental, hay actividades como “Objetos que Cuidan” en el Espacio Cultural GOES, con organizaciones de Argentina, Uruguay, Brasil y Chile.
El eje antimanicomial propone desarmar la lógica manicomial, entendida como una lógica de encierro, punitivista y carcelaria que impide el ejercicio pleno de los derechos humanos. Frente a ello reivindican el derecho a la casa, a la ciudad, a no ser encerrados ni alejados. Mencionan colonias como las de San José, lejos de la ciudad, donde se siguen reconstruyendo pabellones y donde el discurso no cambió aunque exista la ley. También critican que los equipos sanitarios sigan reconociendo solo el lugar de los médicos, cuando el abordaje debe ser comunitario e integral, con educadores sociales, psicólogos, acompañantes y participantes en primera persona como sujetos políticos.
Los entrevistados señalan que no se cumple el cronograma de cierre. Las respuestas que reciben aluden a cambios de autoridades, estrategias políticas o presupuesto, pero para ellos el presupuesto está mal invertido. Calculan que el costo de Radio Vilardevoz alcanzaría para abrir 100 casas con 6 personas cada una, una lógica distinta al hacinamiento. Además, plantean que los propios trabajadores podrían trabajar en esas casas para acompañar, no vigilar.
Otro punto crítico son las visitas en el manicomio. Ahora hay días y horarios separados para hombres y mujeres, solo dos días a la semana, y solo pueden entrar familiares directos. Amigos, hermanos de la vida o conocidos quedan afuera. Incluso piden llevar azúcar, yerba u otros elementos en bolsas transparentes, como en la cárcel. Esto contradice los artículos de la ley que hablan de cuidar las visitas porque son importantes para los procesos de las personas. La conclusión es que el discurso dice comunidad, pero el hacer reproduce la lógica manicomial y carcelaria.
Finalmente, recuerdan que hay dispositivos comunitarios alternativos y que el cierre de los asilos debe ir acompañado de casas y apoyos en la comunidad. Cierran con la idea de que “nadie se salva, todos estamos un poco rayados” y con la invitación a la marcha del sábado, a buscar fotos y participar.
